La agricultura es un mercado global, y abastecer de alimentos al planeta es un esfuerzo a escala mundial. La nueva planta de fertilizantes secos ayudará a CPI a convertirse en un actor más importante en el mercado mundial. «El objetivo de nuestra cooperativa es proporcionar a nuestros agricultores acceso a recursos que no pueden obtener por sí mismos», afirmó Laremy Seelow, vicepresidente de agronomía de CPI. «La incorporación de estas instalaciones nos está dando acceso a mercados a los que actualmente no tenemos acceso».
La planta, que cuenta con una capacidad total de 44 000 toneladas, supondrá un cambio en muchas de las operaciones de CPI. Se acabarán los días de equipos obsoletos y procesos lentos. La planta permitirá cargar los semirremolques en cuestión de minutos y contará con acceso a las redes ferroviarias de BNSF y UP, lo que abrirá nuevas posibilidades de fabricación e importación desde distintos puntos del país.
Los agricultores tendrán ahora la oportunidad de venir a recoger su propio fertilizante, por lo que Seelow recomienda que acudan a su comercial para hablar sobre cómo podrían cambiar sus operaciones. Para los clientes, la facturación será más puntual y precisa, ya que habrá un empleado encargado de la facturación en la nueva planta de productos secos para ayudar a mejorar la comunicación.
«Desde el punto de vista comercial, tenemos unas previsiones bastante ambiciosas», afirmó Seelow. «Creo que son previsiones alcanzables. Habrá muchos clientes nuevos que cruzarán nuestras puertas». También se están desarrollando colaboraciones con otros minoristas, y la planta permitirá la carga al por mayor sin personal las 24 horas del día, los 7 días de la semana, de modo que el fertilizante se pueda vender en plena noche sin que sea necesario que un empleado de CPI esté presente en las instalaciones para cargar el producto.
Las instalaciones serán únicas en esta parte del mundo. El diseño incluye la primera torre con una capacidad de 400 toneladas, diferentes configuraciones de silos y depósitos a granel para la impregnación de tratamientos fertilizantes. «Nuestras instalaciones tenían que ponerse al día. [La agricultura] avanza a un ritmo más rápido que antes», afirmó Seelow.
La decisión de construir una nueva planta de fertilizantes secos, en lugar de invertir en las infraestructuras existentes para este tipo de fertilizantes, se basó en cuestiones de eficiencia. Las antiguas instalaciones estaban llegando al final de su vida útil, y habría sido necesario invertir una cantidad considerable de capital en los edificios para que fueran eficientes.
En general, Seelow considera que la construcción de la planta mejorará las instalaciones de CPI Hastings en su conjunto, y no solo en lo que respecta a los fertilizantes. La planta también servirá para dar cabida al exceso de camiones de cereales, lo que ayudará a aliviar el intenso tráfico que genera la cosecha en otoño.
Se organizará una jornada de puertas abiertas para los clientes y la comunidad local en una fecha aún por determinar.